Estamos ante un caso Pintiparado, entre la URALITA y la Planta de Biomasa de la Gárriga.
Acabamos de conocer la condena de la fábrica de URALITA de Cerdanyola por las enfermedades causadas a sus vecinos. Muchos vecinos se han quedado en el camino y muchos trabajadores perdieron la vida lentamente a cambio de un mal jornal.
Es triste ver como se repiten casos pintiparados o similares del pasado y no se utilizan los privilegiados medios actuales y no se escucha a los vecinos asesorados por científicos, para evitar males futuros. Posiblemente muchos de los argumentos del propietario y de los trabajadores de la planta de Biomasa son pintiparados a los que debieron utilizar los empresarios y sindicalistas de URALITA, la diferencia es que entonces no había democracia, ni medios económicos, ni científicos para denunciarlo.
Sin saber con toda certeza que las partículas, que expulsará la Planta del Congost, no son perniciosas para la salud de los trabajadores y ciudadanos, no podemos aceptar el argumento del desarrollo de la comarca, la ecología y el empleo.
El caso de la URALITA, ha puesto en plena actualidad el disparate que se está gestando en nuestra comarca y que no es demagógico pensar en secuelas futuras. El proyecto reconoce que el radio de afectación es de 4 kilómetros, y en ese circulo entra l´Ametlla, aunque nuestros políticos siguen tapándose las orejas y los ojos, para acabar poniéndonos un careta sobre la nariz.