La “ Taula rodona “que organizó la comisión de Medio Ambiente de ARRELS, rozó la excelencia.
No fue un acto exclusivo para la vecindad de l´Ametlla, porque la Incineradora que se piensa instalar en la cuenca del Congost, es un potencial problema Comarcal, que afecta sobre todo a la Garriga, las Franqueses y l´Ametlla. Esto hizo que la Sala tuviera un buen aspecto, eso es muy gratificante para los ponentes que participan de forma altruista.
Pep Puig, nos dio una clase magistral, como buen didáctico que es, sobre las propiedades de las Centrales de Cogeneración de Biomasa y la importancia que han alcanzado en algunos países europeos, como aportación de energía limpia a la red eléctrica y el aprovechamiento del calor para uso Industrial y doméstico. Una clase de éste tipo según quien la organiza o expone se paga. Para los asistentes fue un privilegio, que desperdiciaron, más gente de la prevista, como fue el caso de nuestra Alcaldesa, que se excusó. Eso si, nos acompañó un buen rato el nuevo Concejal del tema.
Carme Valls, nos puso en sobre aviso, de todo lo que, a nivel sanitario se ha documentado y analizado, sobre la nocividad de las Centrales de Biomasa, dejando al descubierto que no es el mejor vecino que podemos tener los ciudadanos. Todo ello quemando leña del bosque, por que si además les da por aceptar maderas tratadas el tema se agrava mucho más. Hubiera sido interesante, que el galeno que tenemos en el equipo de gobierno, nos transmitiera su opinión sobre éste tema y nos explicará porqué en l´Ametlla miramos para otro sitio.
El Ferran Gontán, cargo de los verdes, y concejal de las Franqueses, es miembro activo de al plataforma antiincineradora. De entrada puede sorprender que un militante verde y de izquierdas vaya en contra de una Central, de éste tipo, y se tenga que oír de los trabajadores que se desperdician algunos puestos de trabajo. Esta posible contradicción, queda superada cuando se explica que estamos, muy supuestamente, ante un pelotazo urbanístico, que es más lucroso que la rentabilidad que parece puede dar éste negocio, a pesar de las subvenciones. Se recalifica terreno rural en industrial, se invaden zonas naturales, y se altera la calidad de vida de los habitantes del entorno.
Ha llegado el momento de que l´Ametlla hable, que el equipo de gobierno y la oposición mayoritaria se posicionen, ante esta posible agresión a nuestro Medio Ambiente. Si se aceptará la hipótesis, de que se corre el más mínimo riego contra la salud, ya justificaría la oposición. Las instituciones deben sacar la decisión del ámbito local y elevarlo como mínimo al comarcal, también es denunciable una vez más la actitud de la consejería del señor Baltasar, y la atonía del ACA.
ARRELS, debe asumir el reto de activar las conciencias, para que amanezca una opinión, aunque no nos guste, pero que se mojen.