El Francesc Sulé en el apartado de cartas a la directora (por poco tiempo) del Diari de L´Ametlla, nos descubre al líder del AIA.
Nuestro primer Teniente de Alcalde, rey de los presupuestos municipales, es denunciado públicamente, por el tercero de su lista, y tengo que reconocer que me sorprende que haya ejecutiva y afiliados en su partido, pero parece que así es.
Gracias a éste mismo escrito sabemos que el “Angelico”, aguantará, lo indecible hasta el final por una razón tan humana, como la de asegurarse una mejor jubilación. Por lo tanto sí la Mª Angels no lo remedia, tenemos Pepico un año más.
La gran mayoría de éste pueblo ya sabíamos que la mentira, es el argumento más utilizado por algunos políticos locales, y no les ha ido nada mal, pero pocos se atreven a denunciarlo con tanta contundencia. Algunos dirán porque ahora, y no antes, pero lo importante es el hecho.
No dice mucho a favor de un pueblo, que se permite tener mandatarios agigantados, en torno a las falsedades. En éste caso fue en un Pleno, con la presencia de la actual alcaldesa, y ante la reclamación de una Asociación de vecinos. Sí existiera algo de principios, moral, ética e incluso estética, sólo cabrían dos posibilidades: pedir disculpas públicas, o dimitir. De no darse ninguna de estas circunstancias, la máxima autoridad local actual, debería prescindir del anacrónico regidor, en su equipo de gobierno.
La Alcaldesa, tiene que elegir entre el lastre que le supone soportar un Nefilim a cuestas hasta las elecciones, o buscar nuevos apoyos, que desapareciendo el susodicho, no le será difícil encontrar. A lo mejor una decisión valiente, en éste momento le puede dar muy buenos réditos. Ella sabe mejor que nadie, quien le puede hacer más oposición, y de paso la neutraliza. También sabe con los apoyos reales internos, que cuenta para alcanzar la reelección, que no son todos los que deberían ser.
La renovación no es una opinión, ni una ocurrencia, ni un capricho, es una necesidad.